El deporte aporta muchas cosas positivas a los que lo hacen: reducción de estrés, menos presión arterial, aumento de masa muscular… y disciplina.

La disciplina es la fuerza de voluntad que te lleva a respetar una rutina, a organizarte el tiempo y a poner a prueba tu cuerpo cuando las piernas empiezan a echar el freno. Hacer deporte es una evolución constante, una lucha entre la pereza y la motivación, entre el no puedo y el aguanta un poco más, entre el caerse y volverse a levantar.

Uno de los músculos que más evoluciona en el cuerpo de un deportista es la cabeza y, para, mi existen 3 momentos claves en los que el “coco” ha de demostrar que los deberes se están haciendo bien:

– La pereza del novato: me refiero a los primeros meses de entreno, aquellos en los que los pulmones y las agujetas te castigan día tras día, pidiéndote un poco de relax. La pereza del novato es una época dura en la que uno piensa varias veces al día en abandonar. Aquí la cabeza debe demostrar su fortaleza y no ceder ante la súplica de su cuerpo.

– La comodidad del marqués: Es el momento en el que el cuerpo ya ha alcanzado una forma física óptima. Los resultados en las carreras son correctos, disfrutas entrenando y haciendo las carreras, no te cansas muchísimo. Si estás en este momento has de saber que para evolucionar y mejorar tu rendimiento, el sufrimiento es la única manera de hacerlo y sin el convencimiento de querer hacerlo, el abandono no tardará en llegar.

– La ferocidad del guerrero: Competitividad, garra y ganas de poner el cuerpo al límite.  Sabes bien lo que tu cuerpo puede dar de sí, conoces cuanto sufrimiento es capaz de aguantar (y durante cuanto tiempo), estás preparado para asumir y superar cualquier tipo de reto. ¿Una maratón?, ¿Un Ultra?, ¿Una travesía a nado?, ¿Un Ironman?.

fuente: gentebakat

La mente es el motor de nuestro cuerpo, creer lo contrario es no haber superado las 3 fases anteriores. Y ¿Sabes que es lo más bonito de todo esto? que el aprendizaje y la continua educación favorece los demás aspectos de tu vida haciéndote más ágil y más resolutivo sea cual sea el reto que tengas delante.