Llega la hora de cambiar las zapatas de tus frenos de disco pero no sabes cuáles elegir: ¿Sinterizadas? ¿Orgánicas? ¿Cerámicas?
Cuando visitas tu taller de confianza para comprar unas pastillas de freno nuevas surgen una serie de preguntas como ¿cuáles le sirven a mi bici?, ¿qué tipos existen?, ¿cuál de ellos es el más adecuado para mí? La respuesta a estas preguntas pasa en primer lugar por conocer la marcas que hay en el mercado, ya sea la marca de nuestro propio freno y sus recambio originales, u otra marca alternativa que ofrezca versiones compatibles. A priori, ambas opciones son equivalentes en cuanto a calidad de la frenada, ya que ésta dependerá en gran medida del compuesto que utilicemos. Existen los siguientes:

Sinterizadas. Normalmente el fabricante se refiere a los compuestos metálicos o semi-metálicos. La sinterización en estos casos reúne polvos metálicos (cobre, acero, bronce) con fibras cerámicas y de grafito, que son polimerizadas (compactadas pero no fundidas) a temperatura bajo presión. Son las más abrasivas, desprenden más calor ante el rozamiento y su coeficiente de fricción es mayor. Son las pastillas “todo-terreno”, ya que no están diseñadas para ningún tipo de condición en concreto pero su comportamiento es bueno en la mayoría de usos. También son las más longevas, aunque la desventaja es que son más agresivas con los discos.

Orgánicas. En este caso la mezcla contiene resinas en lugar de metales añadidos para conglomerar las fibras (como el grafito y la aramida), a los metales. Al contener menos metal aguantan mejor las frenadas prolongadas, ya que se calientan menos. Son menos agresivas con los discos, pero la duración de las pastillas es menor. Además, necesitan un rodaje algo mayor antes de ofrecer toda su capacidad.

Existe un tercer compuesto mucho menos frecuente, las Pastillas cerámicas. Éstas están fabricadas mediante silicatos (minerales muy comunes) a los que se les unen partículas de cobre. Originalmente han sido superiores en características, de hecho era el compuesto utilizado en las zapatas de gama alta en los v-brake (¿recuerdas las famosas llantas con recubrimiento cerámico?), sobre todo por su gran resistencia al sobrecalentamiento. Aunque a día de hoy el resto de compuestos están tan avanzados que las diferencias se han reducido notablemente.