Hay una serie de ejercicios que te pueden ayudar a la hora de recuperarte después de un sofreesfuerzo. Conócelos.

Sesión de esprints cortos

Esfuerzo: Sesión de esprints cortos e intensos con una duración inferior a 10 segundos.

Recuperación: entre los esprints tienes que descansar el tiempo suficiente para que las reservas de fosfocreatina se repongan por completo. Eso tarda 3 minutos aproximadamente. Si descansas menos tiempo, el entrenamiento será menos efectivo porque no podrás alcanzar tu máxima potencia.

Competición corta e intensa

Esfuerzo: Competición corta e intensa.

Recuperación: cuando cruces la línea de meta, no te vayas directo a la ducha. Trota un rato a ritmo muy lento sobre hierba (mejor si vas descalzo). La razón: es necesario degradar el lactato de la musculatura lo más rápido posible, y para eso lo mejor es una recuperación activa. Además, de este modo reducirás el tono muscular. Es suficiente con 20-30 minutos de trote suave entre el 50 y el 60% de tu frecuencia cardíaca máxima.

También viene bien estirar suavemente los músculos de las piernas; así favoreces la circulación y ayudas a expulsar el lactato.

Entrenamiento de alta intensidad

Esfuerzo: Entrenamiento de alta intensidad al que no practicas habitualmente.

Recuperación: después de hacer un esfuerzo al que no estás acostumbrado es fácil que te salgan agujetas. No hay manera de evitarlas, pero sí puedes ayudar al cuerpo a que repare lo antes posible las microrroturas de los tejidos. Para ello es importante ingerir alimentos ricos en proteínas. Si no quieres comer después de hacer deporte, bébete un batido de proteínas.

Fuente: Men’s Health Magazine