Seguro que has oído eso de que “sólo los ciclistas delgados pueden tener bicicletas ligeras”…

La entrada en masa de la fibra de carbono en la fabricación de los cuadros de una bici facilita en teoría la “democratización” de las ventajas de este material, ligero, rígido… deseado. Sin embargo la cosa no es realmente tan “democrática”. En cuadros de aluminio no suele haber limitaciones de peso, salvo en casos concretos, pero en cuanto a los cuadros de fibra de carbono, sí suele haberlas.

El problema es que no se puede dar un valor absoluto, general, en cuanto a estas limitaciones. No se puede decir, “si pesas tantos kilos no puedes tener una bici de carbono”…, porque no existe una normalización internacional a este respecto que nos indique un peso máximo, cada marca tiene sus propias limitaciones en función del proceso de fabricación del cuadro, material… A partir de lo que nosotros sabemos, todas se mueven en torno a la cifra de los 120 kilos del conjunto biker+bici+equipamiento. Hay algunas marcas punteras que no tienen limitación, pero estas se cuentan con los dedos de una mano. Para salir de dudas, lo mejor es fijarse en la bici que te gusta y preguntar en la tienda, o bien buscar el manual de usuario o garantía en la web de cada marca.

Fuente Mountain Bike