EL NERVIO ULNAR, ESE INCOMODO DESCONOCIDO

Pues si, el principal causante de todos estos problemas tiene nombre y apellidos, el nervio Ulnar. Para situarnos, este nervio comienza su recorrido por nuestro brazo en el hombro, pasa por todo el antebrazo, entra en nuestra mano por la palma, terminando su recorrido en nuestros dedos. El trayecto que nos afecta es evidentemente el de la zona de la palma, que es la parte que apoyamos sobre el manillar.

Así que la parestesia, que es así a como se conoce esta dolencia, se produce debido a que volcamos el peso de nuestro cuerpo sobre nuestras manos para apoyarnos sobre el manillar por lo que el nervio ural, en su paso por la palma de la mano, se ve aprisionado contra el manillar, produciéndonos esos incómodos cosquilleos, adormecimientos o dolor de manos.

¿QUE HAGO PARA QUE NO SE ME DUERMAN LAS MANOS?

Tranquilos, existen soluciones y para nuestra alegría no se requiere más que seguir un par de consejos que os detallamos a continuación.

El primer, y evidente paso, es el de intentar evitar que nuestro peso recaiga de manera excesiva sobre nuestras manos. Lo más posible es que si padecemos esta dolencia es por que nuestra posición en la bici no es del todo adecuada, por lo que deberemos buscar una posición correcta que permita que el peso de nuestro cuerpo quede repartido y nuestro nervio ural, algo menos presionado.

Comencemos por la forma en la que nos sujetamos en el manillar, ya que es posible que la posición de nuestras manetas de freno, fuerce la posición de nuestras manos sobre los puños. Es importante que las manetas de freno sean la continuación de nuestra mano y que no queden ni demasiado arriba, ya que la posición de nuestra mano no seria natural y facilitaríamos aun más la presión sobre nuestro fatídico nervio, ni demasiado abajo, ya que nuestras muñecas irían más hacia delante y volveríamos a tener mal posicionadas las manos en el manillar.

Otro punto importante es la altura de nuestro sillín con respecto a nuestro manillar. La diferencia de altura entre ambos debería estar en torno a los 3 cm a favor del sillín, una distancia superior haría que nuestro peso se volcase sobre nuestras manos, con los resultados que ya sabemos. Aquí podremos jugar poniendo separadores entre nuestra potencia y la dirección para encontrar la medida correcta o optar por poner un manillar de 2 alturas que elevaría la posición de nuestras manos, evitando que nuestro peso caiga sobre ellas. Otro de los problemas relacionados con la posición de nuestro manillar es que vayamos demasiado estirados, ya sea por que tenemos una talla errónea o por que nuestra potencia es demasiado larga. Es importante que nuestra posición en la bicicleta sea lo mas natural posible, con los brazo ligeramente flexionados y la espalda lo más recta posible.

Ya corregida nuestra postura en la bici, que es lo importante, podremos usar alguna cosa más que nos ayude a sobrellevar lo mejor posible nuestro problema, como es el caso de puños de espuma o silicona, y guantes con acolchados específicos, que ayudan a aliviar la presión sobre el ya famoso nervio ulnar.

Fuente: planetmountainbike