Todos conocemos de sobra los innumerables beneficios de hacer deporte, ¿no es así? Ahora que llega el verano el número de personas que quiere alejarse del sedentarismo para perder algunos kilos aumenta considerablemente. Sin embargo, muchos no son conscientes de la importancia que tiene la hidratación a la hora de hacer ejercicio, sobre todo durante esta época del año.

Si no se bebe lo suficiente al hacer deporte se pueden sufrir graves consecuencias. Esto se debe a que el organismo reduce su capacidad para llevar oxígeno y nutrientes a los músculos en activo, no se mantiene un volumen plasmático adecuado y se empora la capacidad de termorregulación. Los expertos recomiendan ingerir entre 2 y 2,5 de líquidos al día, aunque estas cifras pueden hasta duplicarse si se practica ejercicio, aunque dependerá de la intensidad, la duración, la humedad o el momento del día que se escoja para realizarlo.

Se debe beber antes, durante y después de hacer deporte. Si se superan los 45 minutos y con una intensidad suficiente, son adecuadas las bebidas para deportistas, que incorporan algunas sales minerales, como sodio, magnesio o potasio. Éstas ayudan a rehidratar el organismo, facilitan la absorción del agua y reponen los electrolitos perdidos.